Frío, tormentas y calor en invierno

Desde el día 27 de Febrero llueve sin cesar en España. En las costas de Huelva el mar ha empezado a socavar los cimientos de las casas. En Canarias han tenido mini-huracanes, y un frío polar ha helado a Europa. 

Las semanas anteriores a la que menciono han sido anómalamente calientes para ser invierno.

“¡El tiempo está loco!”

No, no lo está. Las leyes de la física siguen tal cual. Los que estamos locos somos nosotros. Ya hemos causado un pequeño cambio climático irreversible a escala humana. 

El Polo Norte está muy caliente y, consecuentemente, el “chorro polar” muy debilitado. Un río que avanza por las llanuras hace meandros profundos. El río de aire que es el chorro polar carece hoy de la tensión que tenía hace 50 años cuando el contraste entre la temperatura de los trópicos y la del Polo era más intensa. Entonces el símil era de un río que bajase por una ladera empinada: Recto y con fuerza. 

Los profundos meandros del chorro polar traen aire de los trópicos en Enero y aire glacial a finales de Febrero. Europa se congela y España se inunda. 

España es un país seco, en el borde sur de las borrascas atlánticas. Necesitamos lluvia durante 6 meses: De Noviembre a Abril, para mantener llenos los embalses. Pero en este clima nuevo, la lluvia solo cae de Diciembre a Marzo, con lo cual ni los embalses ni los acuíferos se recuperan de una sobre-explotación exagerada. 

Al mismo tiempo, el nivel del mar ha subido unos centímetros, y eso hace que unas olas más altas -pues el mar tiene mucha mayor energía- avancen tierra adentro. 

Este cambio climático es pequeño, aún, pero dañino. Y alegremente vamos camino de multiplicarlo por un factor considerable, entre 4 y 10 veces, pues en la naturaleza, como en la economía, las leyes son no lineales, de manera que a una causa doble sigue un efecto entre cuatro y ocho veces mayor: 

Lineal:      (1+1)1 = 4

No lineal: (1+1)2=4, o (1+1)3=8

Llevo años describiendo lo que va a pasar en las costas según aumente el cambio climático: Cada 10 cm de subida del nivel de mar implica que las olas causadas por las borrascas avanzan 1 km tierra adentro, destrozando los cimientos de los edificios de las costas. 

El Trasvase Tajo-Segura se diseñó para regar la huerta de Murcia, unos 20x10 km2 de extensión. La ambición humana ha querido regar las huertas de Lorca, del Campo de Cartagena, de Elche y Torrevieja, unos 80 x 40 km2: Un incremento del 1600%. Los pantanos de Entrepeñas y Buendía de la cabecera del Tajo están casi vacíos y con una reducción de las lluvias del 30%, no logran recuperar su capacidad ningún año. 

Cada vez que explico esto me entra una angustia física tremenda, se me encoge el centro del cuerpo, lo que se suele decir, “se me encoge el corazón”. 

Este mensaje es el mismo que vengo repitiendo por toda España y en todos los medios de comunicación desde hace 20 años, y cada año que pasa compruebo que mis predicciones eran las correctas. 

Se dice “En España siempre ha habido sequía”. Y es cierto, y lo he dicho más arriba. Pero la sequía actual es casi el doble de intensa y la explotación del agua mil veces más extensa. En los cambios climáticos anteriores del planeta Tierra, no había urbanizaciones a pie de playa. 

Y seguimos quemando carbono, cada vez más, cada vez más alegremente, con la población contenta de hacerlo.

El cambio climático que ya hemos producido es irreversible, como digo, a escala humana. Pero podemos parar, aún, un cambio climático 4 u 8 veces mayor. 

¡Si queremos!