Blog de Mar Ramírez

Sobre la autora
Mar Ramírez, impulsada por la idea de que divulgar y comunicar son herramientas esenciales para que los valores de la naturaleza lleguen a todo el mundo, ha aprovechado su formación universitaria en Biología especializada en Medio Ambiente para contar mediante las palabras todo lo valioso que supone la naturaleza y sus habitantes salvajes y cómo un aprovechamiento sostenible de la misma es el mejor vehículo que el ser humano posee para vivir en armonía con su entorno natural. Colabora con medios de comunicación nacionales como periódicos y revistas, así como es autora de guías de ecoturismo y de rutas naturales. Además ha coordinado la comunicación de diversos eventos mundiales como el proyecto basado en el poderoso mensaje comunicativo de la fotografía como es Wild Wonders of Europe y el 10º Congreso Mundial de Tierras Silvestres, WILD10, del que ha sido Directora de Comunicación.


Sobre el fotógrafo
Las fotos de Juan Carlos Muñoz, prestigioso fotógrafo español cuya andadura profesional enmarca la vida salvaje y los viajes por la naturaleza, acompañarán estos pasos viajeros. Porque Juan Carlos, en su afán por la conservación de la naturaleza, considera que el ecoturismo es una de las mejores herramientas al alcance de todos para conocer y participar en la preservación de ese entorno que tanto le apasiona. www.artenatural.com

Hay veces que el turismo tiene aliados en iniciativas insospechadas, como la cría de alpacas. Llegadas a los valles pasiegos para la explotación artesana de su lana, una de las mejores fibras textiles que se conocen, se han convertido en motivo de pasiones. Tanta es la atracción que provoca este curioso animal que, abrir puertas de las granjas a las visitas turísticas, se ha perfilado como una alternativa rural. 

El arco iris desprendiéndose desde las nubes, desde sus cumbres volcánicas, parece una escalera al cielo de Madeira. Isla portuguesa en medio del Atlántico en la que el hombre ha sabido crear una sabia alianza con sus empinados paisajes. Sabedor de que su oro líquido es el agua dulce, ha hecho de su esencia campesina su principal emblema turístico gracias a su pasión por aferrarse a la tierra

Lubinas que saben a esencia mediterránea, queso elaborado según la tradicional cooperación vecinal en un valle al que prácticamente hay que trepar, porque está colgado de la montaña, granjeros cuyos vecinos más cercanos son osos salvajes y lagos misteriosos que desaparecen… Lo que parecía complicado, vivir a la manera rural de siempre, ha dejado de ser una utopía en Eslovenia.  

No hay Provenza sin lavanda, ni lavanda sin esa región francesa que, bajo la influencia mediterránea se alza desde la impresionante Garganta del Verdon hasta el piedemonte de los mismísimos Alpes. A los que se rinde cerrando frontera pétrea a través del pintoresco valle de Ubaye. Una barrera montañosa que, sin embargo se nutre de la influencia mediterránea que le llega en apenas 50 kilómetros.

La sensación de sentirse a merced del viento, solo la tienen ellas, las aves. Viajeras incansables impulsadas por su tenacidad para la supervivencia. El turismo ornitológico es una buena opción para contagiarse con su espíritu viajero. Observarlas en su refugio invernal del valle de Hula en Israel es hablar de un largo camino por compartir territorio. Su paisaje, aunque humanizado, es un lugar único en Oriente Medio, donde la clave, como casi siempre, es la armonía con el hombre.

Un aroma, el del café es sin querer el hilo que teje esta historia. Ensarta un puñado de buenas experiencias vividas alrededor del turismo sostenible. Enviar postales no era la idea con que iniciara viaje hacia Costa Rica,  sino la de contar una historia alimentada por nuevas vivencias a través de una naturaleza única.

Con su magnífica fachada natural la costa portuguesa del Alentejo parece decir ‘pide un deseo’. Y el suyo es el de quedarse tal y como es, intacta y salvaje, ajena al cercano dinamismo urbano lisboeta y al turismo playero en que, el litoral lusitano se vuelca más al sur.

Resulta difícil  imaginar que una simple flor, más bien la agrupación de centenares de ellas como la que ocurre en la inflorescencia del tajinaste, sea el motivo que aglutine conservación y ecoturismo. 

No hay duda de que viajar afecta tu vida. El tiempo disponible, la pasión por aprender y expandir nuestras ganas de adquirir conocimiento y atesorar experiencias hace que en la mayoría de las ocasiones el resultado sea positivo y nos ayude a ver el mundo y a sus habitantes como un polifacético crisol de múltiples brillos que resultan tremendamente atractivos ya desde los preparativos iniciales del viaje.

Se está corriendo la voz, los osos pardos que habitan en los pliegues montañosos del suroccidente asturiano, donde se nutren los cursos altos de los ríos Narcea e Ibias, están despertando. Ahora que el invierno va aflojando su atenazador abrazo de nieve y frío no hay excusa para quedarse en casa a sabiendas de que el habitante más imponente de este espectacular rincón asturiano tapizado de frondosos bosques caducifolios, como los que antaño debieron cubrir gran parte de la montaña cantábrica, ha salido de su refugio invernal.

Páginas

Suscribirse a RSS - Blog de Mar Ramírez