Desintoxícate y recupera el equilibrio con la cura de savia y zumo de limón

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Con motivo del 25 aniversario de la distribución del sirope de savia en España, Ediciones Obelisco acaba de editar La cura de savia y zumo de limón, una obra en la que K. A. Beyer explica las ventajas que nos ofrece esta cura para desintoxicar nuestro organismo.

La cura permite disfrutar de todos los efectos beneficiosos del ayuno –como, por ejemplo, depurar el organismo, eliminar el exceso de peso, fortalecer el sistema inmunológico, aumentar la vitalidad…–, sin padecer sus efectos indeseables, como la fatiga física y mental que suele acompañar a los ayunos exclusivos con agua.

Exceso de trabajo, alteraciones del sueño, dietas desequilibradas y cargadas de alimentos altamente procesados o poco saludables, estrés, exceso de estímulos que nos bombardean a todas horas… Nuestro día a día está cargado de elementos que nos van desgastando y nos roban energía, que pueden acabar pasando factura a nuestra salud. 

Son muchas las personas que, a pesar de intentar cambiar de hábitos y mejorar su alimentación, no acaban de encontrarse bien. El descanso no les cunde, se sienten agotadas, necesitan comer constantemente para llenar un vacío interior… Muchas veces, todos estos síntomas nos indican que el cuerpo está llegando a un estado de saturación y sobrecarga que impide su buen funcionamiento. Para poner remedio a esta situación, puede resultar de gran ayuda recurrir a uno de los remedios más antiguos y poderosos que existen para recuperar el equilibrio y el bienestar: el ayuno

Esta práctica milenaria solía hacerse ingiriendo solo agua pero, de este modo, se corre el riesgo de dejar al cuerpo sin determinados nutrientes imprescindibles para la vida y el bienestar. Con el objetivo de evitar este problema, hace años el naturópata hawaiano Stanley Burroughs propuso una alternativa al ayuno tradicional: una cura a base de sirope de savia y zumo de limón, que ayuda al cuerpo a purificarse, a eliminar los depósitos excesivos de grasa y a liberarse de las toxinas acumuladas a lo largo del tiempo. En La cura de savia y zumo de limón (Ediciones Obelisco), K. A. Beyer nos explica de forma didáctica y muy práctica cómo funciona este tipo de ayuno y cuáles son sus múltiples beneficios, ya que además de contribuir a depurar el organismo y a perder peso, también resulta de gran ayuda para recuperar el equilibrio interior y alcanzar un mayor grado de bienestar. 

Cuando el cuerpo se satura 

Al alimentarnos, nuestro organismo asimila los nutrientes que le resultan útiles y elimina las sustancias perjudiciales. Sin embargo, no todos los residuos se pueden evacuar. Para evitar que los elementos nocivos circulen por el torrente sanguíneo, el cuerpo los acumula en aquellos tejidos en los que resultan menos perjudiciales.

Con el paso del tiempo y debido a los efectos nocivos del entorno –ingesta excesiva de alimentos procesados, grasas, estimulantes, exposición a un ambiente muy contaminado, etc.– los órganos encargados de almacenar o eliminar los residuos tóxicos se saturan. Llegados a este punto, a pesar de que tratemos de alimentarnos bien, nos notamos decaídos y faltos de energía. Además, es muy habitual que el cansancio venga acompañado de otros síntomas como dolor de cabeza o migraña, problemas cutáneos, alergias, aumento de peso… Ante esta situación, conviene reaccionar para ayudar a nuestro cuerpo a recuperar el equilibrio. 

Aprovechar la capacidad curativa del cuerpo

Tras cada jornada, durante la noche, nuestro cuerpo se ve sometido a un breve ayuno natural que permite reparar algunos daños que requieren atención urgente. Sin embargo, este ayuno no es lo suficientemente largo como para lograr una mejoría clara. Si queremos notar un cambio profundo, conviene prolongarlo de algún modo, ya sea prescindiendo del desayuno o de la cena, o realizando una cura completa que nos lleve a no ingerir alimentos durante varios días.

El proceso de digestión de los alimentos supone el 30% del gasto energético diario. Durante el ayuno, nuestro organismo extrae la energía de las reservas acumuladas en el cuerpo –empezando por aquellos recursos en los que se acumulan más residuos– y aprovecha la energía libre para realizar un trabajo de curación y de eliminación de toxinas. Por este motivo, aunque la cura no es un tratamiento para una enfermedad en concreto, cuando se realiza enseguida se notan cambios positivos en la salud: se gana vitalidad, mejora la digestión, la circulación y el descanso… 

Existen diferentes tipos de ayuno, pero el que se realiza mediante la cura con sirope de savia de palma y arce, mezclado con zumo de limón, ofrece diferentes ventajas que lo convierten en una opción muy interesante para todas las personas.

Según explica K. A. Beyer, una de las peculiaridades de esta mezcla de siropes –obtenidos de diferentes especies de palmeras del sur de Asia y de arces de los bosques de América del Norte y Canadá–, es que contiene una amplia variedad de micronutrientes, entre los que se encuentran oligoelementos como el hierro, zinc, manganeso, potasio, sodio… Además, su índice glucémico es bajo (IG 35), con lo que permite mantener los niveles de azúcar estables durante el ayuno. De este modo, se puede realizar la cura sin notar la fatiga física y mental que suele acompañar a los ayunos a base de agua, y que normalmente obliga a las personas que los realizan a modificar su actividad cotidiana.

Recuperar la paz interior

La cura de savia y zumo de limón dedica también un capítulo a exponer la influencia positiva de esta práctica sobre el bienestar psíquico. Durante el ayuno, aumenta la sensibilidad, la lucidez y la concentración. Para aprovechar plenamente las ventajas que la depuración nos aporta a nivel espiritual, vale la pena realizar la cura durante un periodo en el que no estemos saturados de trabajo o de compromisos. De este modo, podremos descansar mejor y dedicar momentos a disfrutar del silencio y de la reconexión con nuestro interior, que nos permitirá alcanzar un estado de armonía y paz.

 

Cura completa o ayunos intermitentes 

En el libro, se explican las diferentes opciones que nos ofrece la cura con savia y zumo de limón, para que cada persona pueda elegir la que le resulte más conveniente:

  • Cura completa: dura de 7 a 10 días, en los cuales solo debe ingerirse el preparado de sirope de savia de palma y arce y zumo de limón. Se pude complementar con alguna infusión antes de la primera toma del día y otra antes de acostarse.
  • Semiayuno: consiste en prolongar el ayuno nocturno sustituyendo el desayuno y/o la cena por 2 o 3 vasos del preparado de sirope de savia y zumo de limón. Se recomienda una duración de entre 10 y 30 días.
  • Opción 50:50: se realizan 3 días de semiayuno, seguidos de 3 días de la cura completa y otros 3 días de semiayuno.
  • Una vez por semana: se elige un día a la semana para dar descanso a nuestro cuerpo. A lo largo de ese día, solo se beben de 8 a 12 vasos del preparado, agua e infusiones. 

 

Para más información sobre la cura del sirope de savia y zumo de limón pincha aquí.

La cura de savia y zumo de limón
K.A. Beyer
Ediciones Obelisco
Número de páginas: 128
P.V.P.: 8,95€

 

 

 

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